Entablar diálogo con empresas

El sector privado incluye empresas multinacionales, pequeñas y medianas empresas y microempresas. Es probable que la incidencia hacia el sector privado sobre justicia tributaria se centre principalmente en empresas grandes, a menudo extranjeras. Como  vimos en el Capítulo 1, son las multinacionales las que pueden procurarse exoneraciones tributarias de gran alcance de los  gobiernos anfitriones, así como estructurar sus finanzas de modo que acaben pagando la cantidad mínima de impuestos. De las 150 entidades económicas más grandes del mundo, 95 son empresas (63.3%). Esto da a las empresas tanto un enorme poder de negociación en relación con los gobiernos como una gran capacidad para manipular sus obligaciones tributarias.

Las organizaciones de la sociedad civil (OSC) pueden focalizar como destinatarias a las multinacionales en varias formas,
por ejemplo buscando:

  • cambiar el comportamiento de empresas individuales o grupos de empresas, por ejemplo influyendo en sus iniciativas de responsabilidad social empresarial (RSE)
  • entablar diálogo con empresas con el objetivo de que se pongan de nuestro lado para cabildear por normas reguladoras
  • exponer el mal comportamiento de una empresa para argumentar por qué son necesarias normas reguladoras.

Es importante recordar que el sector privado se compone de una variedad de actores, algunos de los cuales pueden apoyar la agenda de ustedes y serán sus aliados, y otros que se opondrán a su agenda. Puede haber personas dentro de una empresa que estén de acuerdo con ustedes y puedan hacer incidencia para ustedes desde dentro. Puede que ustedes deban adoptar un enfoque que exponga comportamientos abusivos.

Cualquiera sea el enfoque que adopten, es importante pensar en un argumento relativo al negocio mismo. ¿Pueden encontrar una manera en que apoyar su agenda sea beneficiosa para la empresa? ¿Le dará una ventaja sobre sus competidoras? ¿O pueden convencerla de que el riesgo sobre su reputación por no apoyar su agenda es demasiado alto?

Hay una variedad de herramientas que pueden utilizarse para entablar diálogo con empresas, pero la elección dependerá de lo siguiente:

  • el enfoque que hayan ustedes decidido adoptar. ¿Su enfoque para cabildear a una empresa consiste en que ésta cambie voluntariamente su comportamiento? ¿Desean que se ponga de su lado para presionar por regulación? ¿O montarán una campaña pública para exponer el comportamiento de la empresa?
  • el tipo de empresa con que están tratando de entablar diálogo o tener como destinataria. Diferentes empresas serán sensibles a diferentes presiones. Una multinacional extranjera requiere un enfoque diferente que una empresa local. Esta sección se centra en entablar diálogo con multinacionales.
  • dónde se encuentran ustedes en relación con esa empresa. Las multinacionales son más propensas a responder al diálogo o campañas en su país de origen que en los países anfitriones. Por ello, las OSC del Sur que busquen entablar diálogo o tener como destinatarias a multinacionales tienen poca probabilidad de marcar una diferencia por cuenta propia, pues las multinacionales rinden cuentas en gran medida a sus accionistas, no a los ciudadanos de sus países anfitriones. En este caso, vincularse con organizaciones no gubernamentales del país de origen de la multinacional es crucial. Alternativamente, los activistas del Sur encontrarán a menudo que es mucho más productivo tener como destinatarios a sus gobiernos y llamarlos a regular las multinacionales, en lugar de buscar entablar diálogo o focalizar su campaña directamente en las multinacionales.

Pros y contras de la regulación frente a las normas voluntarias

Objetivo

Pros

Contras

Regulación

Todas las empresas con determinadas características o de un sector están obligadas a cambiar su comportamiento, mediante regulación obligatoria.

Tiene mayor impacto que empresas individuales que cambian de comportamiento.

Es vinculante y ejecutable.

No hay espacio para retrocesos.

Dependiendo del tipo de regulación, las empresas pueden encontrar lagunas para eludir la legislación.

Puede socavar esfuerzos para cambiar la cultura empresarial desde dentro.

Normas voluntarias (RSE)

Una empresa individual mejora su comportamiento, a menudo para mejorar su reputación o a veces por compromiso genuino de los directivos.

Puede suceder más rápidamente que la regulación.

Puede motivar a otras empresas a cambiar de comportamiento.

Puede conducir a cambios en la legislación si la cuestión se vuelve importante para una masa crítica de empresas.

Los enfoques voluntarios a menudo no son auditados de forma independiente y a veces pueden ser una cortina de humo.

Como son voluntarias, hay posibilidad de retrocesos.

Investigación y presentación de informes sobre conducta empresarial

a primera regla de la incidencia empresarial es averiguar todo lo que se pueda. Cualquiera sea el enfoque que piensen adoptar para su incidencia empresarial, una buena investigación sobre la empresa que focalicen como destinataria les ayudará. Un informe sobre las actividades de una empresa puede ser:

  • una forma sumamente eficaz de poner bajo la luz pública a la empresa, generar publicidad y galvanizar la opinión pública
  • útil en negociaciones directas con empresas y en esfuerzos de incidencia con el gobierno y líderes de opinión.

Escribir un informe les obliga a ustedes a exponer su caso y documentar su argumentación. Es importante que hagan su investigación y —sobre todo —que sean precisos. Sean minuciosos y tómense el tiempo para validar cualquier afirmación controvertida que formulen. Consulten el Capítulo 3 para obtener instrucciones detalladas sobre investigar cuánto paga una empresa en impuestos y detectar dónde es probable que haya evasión o elusión tributaria, así como consejos sobre cómo evitar el riesgo de difamación.

Diálogo directo con empresas

El diálogo directo con empresas requiere muchas de las mismas herramientas que se utilizan en el cabildeo ante el gobierno (véanse arriba páginas 4-9 sobre ‘Cabildeo’).

Cabildear ante las empresas puede implicar identificar aliados dentro de una empresa con un compromiso personal por el cambio que puedan actuar haciendo incidencia interna y poner la cuestión en la agenda de los directivos de la empresa.

Más a menudo, sin embargo, el diálogo de los altos directivos de las empresas con organizaciones no gubernamentales se produce cuando:

  • existe un riesgo para el negocio si no se entabla este diálogo: por ejemplo, cuando la empresa se enfrenta a una campaña de alto perfil o un boicot a gran escala, o incluso una demanda legal de la parte interesada.
  • hay una oportunidad que puede surgir del diálogo: por ejemplo, limitar el riesgo de exposición mediática negativa, acceder a nuevos mercados o reducir costos; muchas veces el asesoramiento de organizaciones no gubernamentales en cuestiones ambientales ha ahorrado dinero a las empresas
  • están obligados a hacerlo por ley o para obtener financiamiento para un proyecto: en una minoría de circunstancias, tales como para las industrias extractivas, las empresas también deben dialogar con las organizaciones no gubernamentales a fin de obtener acceso a financiamiento de instituciones internacionales, tales como el Banco Mundial o la Corporación Financiera Internacional, su órgano de préstamos privados. Por ejemplo, las Instituciones Financieras de los Principios de Ecuador18 adhieren a una serie de directrices de la industria financiera para determinar, evaluar y administrar riesgos sociales y ambientales en el financiamiento de proyectos, que obligan a las empresas a consultar con las comunidades locales a fin de comprender los efectos sociales y ambientales de un proyecto. Si las empresas están obligadas legalmente a dialogar con la sociedad civil, ustedes deben conocer las condiciones previas para tales diálogos, así como las condiciones que la empresa ha acordado a fin de recibir fondos para su proyecto.

Las organizaciones no gubernamentales y de la sociedad civil que entablen diálogo directamente con las empresas deben ser conscientes de lo que tienen al frente. Las empresas suelen tener recursos muy superiores a su disposición. Esto puede posibilitarles prolongar reuniones interminables o utilizar sus expertos legales para defender su posición, y en última instancia para evitar hacer cambios necesarios. Existen varias técnicas que las ONG y OSC pueden utilizar para ayudarles a aclarar las condiciones de la relación y garantizar un proceso de diálogo más equilibrado.

CONSEJOS IMPRESCINDIBLES Para el diálogo con empresas

  • Establezcan y acuerden reglas básicas desde el principio: es bastante común que organizaciones no gubernamentales y empresas acuerden entablar diálogo, pero luego tener reuniones interminables sin hacer ningún avance en las cuestiones planteadas. La primera reunión debe establecer las normas básicas del diálogo, la duración de las reuniones posteriores, el plan de acción, la transparencia y registro, y la representación legal. Ustedes deben saber cómo va la empresa a relacionarse con ustedes y hacia qué objetivo están ambas partes trabajando antes de que acepten otras reuniones. Demasiado a menudo, el diálogo fracasa porque las reglas de la relación no han sido acordadas desde el comienzo.
  • Hagan su tarea: investiguen a la empresa antes de acordar reunirse con su personal, de modo que comprendan su estructura, cómo está regulada, cómo le va en su negocio, si enfrenta una dura competencia o si está obteniendo ganancias récord. ¿Ha enfrentado en otra parte del mundo la cuestión sobre la que ustedes están haciendo campaña? ¿Dónde tienen ustedes influencia? ¿Qué quiere la empresa del diálogo? ¿Tiene una política de RSE? Las ONG del Norte generalmente pueden ayudar con esta investigación. A menudo, la RSE es vista como un complemento a lo que hace la empresa, pero cada vez más se la ve como una parte crucial de los negocios. ¿Pueden ustedes ayudar a este proceso, haciendo que el equipo de RSE hable con el equipo tributario? Si ustedes pueden tratar directamente con el director tributario, es una buena señal de que están con la persona indicada que puede tomar decisiones.
  • Maximicen su impacto: la mayoría de grandes empresas con que las ustedes probablemente van a dialogar ya han sido seguramente cuestionadas por ONG o sindicatos en otras partes del mundo sobre cuestiones similares. Las oportunidades para compartir información con otros pueden fortalecer las campañas. Pero a menudo las empresas requerirán que las ONG firmen un acuerdo de confidencialidad, una vez que se ha llegado a un trato.
  • Busquen representación y asesoría jurídica exterior: asegúrense de tener representación desde fuera de su organización o comunidad durante todo el proceso de relación. En determinadas situaciones, la empresa puede decidir enjuiciar a su organización o incluso amenazar la seguridad individual de su personal. Contar con alguien con conocimientos que los acompañe en reuniones puede ayudar a reducir ese riesgo. No firmen un acuerdo de confidencialidad antes de entablar diálogo sin buscar asesoría jurídica, ya que esto puede limitar su capacidad para hacer campaña sobre la cuestión o impedirles compartir su experiencia con personas en situaciones similares en otros lugares.
  • Facilitación y traducción: debe designarse un facilitador independiente que sea aceptable para ambas partes, no alguien proporcionado por la empresa. Esta persona puede provenir de la comunidad local o ser un facilitador ajeno a ambas partes de fuera de la zona. También deben prestarse servicios de traducción que satisfagan las necesidades de todas las partes. Es posible que los funcionarios de enlace de la sede de la empresa no hablen el idioma local. Procuren proporcionar su propio traductor y asegurar que todos los documentos relevantes estén disponibles y sean cotejados, tanto en el idioma de la empresa como en el idioma local.
  • Registren las reuniones: siempre deben registrar lo que se haya dicho. Idealmente, deben hacer una grabación de audio; los  registros escritos no siempre presentan todo el panorama y pueden ser objeto de interpretación en una fecha posterior. Tampoco dependan de la empresa para llevar los registros; proporcionen sus propios recursos. Las empresas pueden también exigir mantener confidenciales los detalles
    de las reuniones, pero esto puede perjudicarles a ustedes. Busquen asesoría jurídica (véase el punto anterior sobre buscar representación y asesoría legal exterior).

Responsabilidad social empresarial y normas voluntarias

Hoy muchas empresas han adoptado códigos de conducta de RSE, mediante los cuales incorporan preocupaciones sociales y ambientales en sus operaciones comerciales y en su interacción con sus actores claves sobre una base voluntaria.

Las organizaciones no gubernamentales pueden ayudar a persuadir a las multinacionales a adoptar tales códigos de conducta voluntarios y aplicar prácticas comerciales que incorporen compromisos para comportarse de manera responsable. Las ONG pueden también actuar como órganos de control. Pueden utilizar códigos existentes de RSE de las empresas para evaluar el comportamiento empresarial y exponer comportamientos irresponsables al público. Pueden hacer incidencia por códigos y fiscalización más firmes cuando las leyes y reglamentos nacionales sean débiles o inexistentes.

Los códigos de RSE vienen en muchas formas, desde vagas declaraciones de principios empresariales hasta detallados códigos de conducta para gestionar una variedad de cuestiones sociales en una cadena de valor . Los buenos códigos suelen contener un conjunto de principios generales con detalles de lo que éstos significan en la práctica. Las empresas pueden desarrollar sus propios principios o adherir a códigos internacionales.

Un problema importante con los códigos de RSE sigue siendo que son voluntarios. Esto significa que no pueden hacerse cumplir de ninguna forma. Lo que las normas voluntarias pueden hacer es establecer principios de comportamiento empresarial responsable. Lo que no pueden hacer es evitar que las compañías que decidan actuar irresponsablemente lo hagan así. Por lo tanto, la regulación ejecutable es necesaria en el largo plazo. Pero los principios voluntarios pueden verse como un primer paso importante.

Sin embargo, ¡los códigos de RSE generalmente carecen de referencias al pago de impuestos! De hecho, es conocido que las multinacionales estructuran sus actividades y asuntos financieros de modo que minimicen su pago de impuestos en relación con sus operaciones en todo el mundo. Algunas empresas utilizan la RSE como una herramienta de elusión tributaria: establecen fundaciones filantrópicas y las usan para reducir sus pagos de impuestos. Otras empresas justifican exenciones fiscales explicando que construyen escuelas o carreteras. Sin embargo, es el papel del gobierno prestar servicios públicos en el interés general.
Los gobiernos dependen de las rentas tributarias para pagar la prestación de protección social, infraestructura y servicios básicos como educación y cuidado de la salud que son cruciales para el desarrollo. Pagar impuestos es una obligación legal. El financiamiento público permite a los ciudadanos tener una voz colectiva sobre cómo se gastan los recursos, y así ayuda a construir democracias estables. Las empresas no pueden pretender tomar el lugar de las autoridades públicas y elegir sus propias causas caritativas en lugar de pagar impuestos. Pueden contribuir al desarrollo de un país construyendo infraestructura y ejerciendo la filantropía, pero el empoderamiento de los ciudadanos y la construcción de una democracia estable requieren que los medios para financiar estos bienes y servicios públicos vengan, tanto como sea posible, de los propios recursos del gobierno.

Por lo tanto, el cumplimiento de las obligaciones tributarias debe ser un elemento esencial de la RSE. Las ONG pueden presionar en este punto y llamar a las empresas a rendir cuentas, instándolas a incluir en sus códigos voluntarios las condiciones que aseguren que paguen una parte equitativa de los impuestos en los países en que operan. Hay una serie de iniciativas de las OSC que buscan hacer cumplir esta agenda (véase página siguiente).

Iniciativas de las OSC sobre rendición de cuentas de las empresas

Global Reporting Initiative
La Global Reporting Initiative (GRI) es una organización en red dedicada al desarrollo de un marco de presentación de informes de sostenibilidad en todo el mundo. Su Guía G319 incluye un indicador de desempeño sobre tributación que específicamente resalta la necesidad de publicar cuentas país por país. Las empresas deben informar de ‘todos los impuestos de la empresa (de sociedades, sobre beneficios, bienes inmuebles, etc.) y sanciones correspondientes abonados a nivel internacional, nacional y local… Las organizaciones que operan en varios países deben informar de los impuestos pagados en cada uno de ellos’.

OECD Watch
OECD Watch20 es una red internacional de OSC que promueve la rendición de cuentas de las empresas. OECD Watch analiza la aplicación y eficiencia de las Líneas directrices de la OCDE para empresas multinacionales.

Publiquen Lo Que Paguen
La coalición Publiquen Lo Que Paguen (PLQP)21 hace campaña por la divulgación obligatoria de los pagos de las empresas y las rentas de los gobiernos procedentes de los sectores del petróleo, el gas y la minería. PLQP trabaja con OSC en casi 60 países, ayudando a los ciudadanos de los países en desarrollo ricos en recursos a hacer que sus gobiernos rindan cuentas por las rentas procedentes de sus industrias extractivas. Éstas son una importante fuente de ingresos que, bien administrados, pueden servir de base para la reducción de la pobreza, el crecimiento económico y el desarrollo.

Revenue Watch Institute
El Revenue Watch Institute (RWI),22 que promueve la gestión transparente, responsable y eficiente de la riqueza procedente de los recursos naturales en aras del desarrollo, se centra también en el desarrollo de la capacidad de la sociedad civil. RWI hace incidencia para que, en aras de la transparencia, todos los contratos en los sectores del petróleo, gas, minería y forestal sean de dominio público.

Aunque la mayoría de las empresas actualmente no incluyen la tributación en sus propias iniciativas de RSE, hay una serie de códigos voluntarios multilaterales que las OSC pueden utilizar como bases de referencia para medir el desempeño de las empresas en pagos de impuestos y hacer que rindan cuentas (véase recuadro más abajo).

Códigos voluntarios sobre tributación

Las Líneas directrices de la OCDE para empresas multinacionales ofrecen directrices internacionales sobre RSE. De acuerdo con la OCDE, los gobiernos que suscriben a las Directrices representan a todas las regiones del mundo y suponen el 85% de las inversiones extranjeras directas.23 Las Directrices incluyen referencias al cumplimiento de las obligaciones tributarias. Las multinacionales son instadas a ofrecer información completa sobre los datos empresariales necesarios para la correcta determinación de los impuestos, abstenerse de prácticas perjudiciales de fijación de precios de transferencia, abstenerse de buscar exenciones de impuestos y pagar sus tributos a tiempo.

La Iniciativa de Transparencia de las Industrias Extractivas (ITIE) es una norma voluntaria en las industrias extractivas que busca aumentar la transparencia mediante la publicación y verificación de los pagos de las empresas, incluidos los impuestos en todas sus formas, y las rentas de los gobiernos procedentes del petróleo, el gas y la minería. La ITIE, una coalición de gobiernos, empresas, OSC, inversionistas y organizaciones internacionales, dice que alrededor de 50 de las más grandes empresas petroleras, gasíferas y mineras del mundo apoyan y participan activamente en el proceso de la ITIE. Sin embargo, el nivel actual de cumplimiento de las directrices de la ITIE varía, y no todos los signatarios cumplen todavía plenamente los requisitos. Los críticos sugieren que ha tenido un impacto limitado en aquellos percibidos como los mayores infractores en términos de corrupción.

Acción de los accionistas

La acción de los accionistas implica que los inversionistas existentes en una empresa utilicen su poder como propietarios de la empresa para influir en su comportamiento.
El potencial de acción de los accionistas está creciendo, en particular en el Sur global. Las bolsas de valores están surgiendo en un número creciente de países en desarrollo. En África, los gobiernos han comenzado a exigir que las subsidiarias de empresas extranjeras, especialmente extractivas, se registren en las bolsas de valores locales. La mayoría de las multinacionales asiáticas son empresas de accionistas; y las empresas de pensiones y seguros, como inversionistas institucionales, son cada vez más comunes como puntos de presión.

Los accionistas son las personas o instituciones que compran acciones en las empresas que cotizan en las bolsas de valores públicas. Tienen diferentes poderes en diferentes países, así que esto puede afectar la elección que ustedes hagan sobre si desean trabajar con ellos. Por ejemplo, la acción de accionistas en Estados Unidos tiende a ser mucho más eficaz que la acción de accionistas en el Reino Unido.

La mayoría de empresas permiten a los accionistas plantear cuestiones de preocupación directamente en sus reuniones generales anuales. Muchas multinacionales han adoptado programas de RSE, que ofrecen posibilidades para plantear el cumplimiento de las obligaciones tributarias. Una campaña para influir en la política tributaria de una empresa también puede centrarse en los accionistas institucionales como audiencia destinataria. Éstos suelen tener más influencia que las personas individuales debido a sus grandes carteras.

Además, grupos de inversionistas tales como FTSE4Good determinan criterios para las empresas. Muchos inversionistas éticos sólo invertirán en empresas dentro de este grupo; por lo tanto, poner la tributación en su agenda podría tener un impacto real.

Campañas públicas dirigidas a empresas

Las campañas públicas han sido utilizadas eficazmente en una serie de países para movilizar a la opinión pública y presionar a una empresa a que adopte cambios (por ejemplo, varias campañas en Europa en los últimos 15 años que se focalizaron en la explotación en las cadenas mundiales de suministro de grandes minoristas y que condujeron a cambios en la política y práctica de ciertas empresas). La publicidad negativa puede tener un impacto directo sobre las ventas de una empresa, sobre la moral del personal y, en algunos casos, incluso sobre los precios de las acciones. La amenaza de acción de los consumidores o comentarios críticos sobre el comportamiento de las empresas por parte de los políticos generan ansiedad en las empresas. Y eso a su vez puede ser un incentivo para el cambio.

Gran parte de las campañas públicas dirigidas a empresas comienza con la exposición pública de supuestas irregularidades de una empresa individual; lo cual requiere una gran inversión en investigación antes de lanzar la campaña pública. Los costos legales tienen también que ser presupuestados, pues un abogado tendrá que examinar cualquier texto para consumo público a fin de evitar o reducir el riesgo de denuncias por difamación de la empresa. Se podría incurrir en más costos legales aún si la empresa decide abrir acciones judiciales (véase la sección sobre Difamación en el Capítulo 3). Pero la exposición pública de malas prácticas empresariales puede ser muy poderosa (véase el estudio de caso de ActionAid en la página 34).

Recientemente, en el Reino Unido algunos activistas por la justicia tributaria han optado por la acción directa a fin de atraer la atención pública sobre la cuestión de la tributación y se han dirigido a ciertas empresas conocidas que ellos perciben están esquivando impuestos (véase el caso de la campaña de UK Uncut en la página 34). Esta acción directa en las calles ha recibido enorme cobertura mediática en los periódicos, la radio y la televisión del Reino Unido y ha lanzado ondas expansivas por todo el sector privado.

Un enfoque alternativo —que actualmente está siendo ensayado por Christian Aid en el Reino Unido (véase el estudio de caso Trace the Tax
en la página 34)— es apelar al compromiso expreso de responsabilidad social empresarial formulado por una empresa y exigir públicamente a la empresa que ponga este compromiso en práctica. Lanzar un reto público a una empresa —incluso si ustedes simplemente están llamando a la empresa a que apoye su campaña— bien puede tener más impacto que simplemente entablar diálogo en privado con la empresa, especialmente si la empresa se enorgullece de su perfil de RSE.

Amplíen su impacto: de lo local a lo global

Las campañas suelen empezar localmente pero pueden ganar impulso haciéndose globales. Busquen maneras de vincular la cuestión o problema que existe en su área con lo que sucede en otros lugares. Hagan conexiones con otras campañas, o con gobiernos o instituciones locales que enfrentan problemas similares con la misma u otras empresas. Sumar todos los ejemplos puede ayudar a construir una campaña internacional para llevar la empresa al centro de la atención.

Hacer participar al público

Recuerden: ¡las campañas públicas no pueden funcionar sin el público! El público es su audiencia destinataria, no la empresa, así que piensen en qué información y lenguaje generará acción pública hacia la empresa. Generalmente, los activistas adoptarán acciones si piensan que se ha cometido una injusticia. Pero tengan en cuenta que la empresa también estará leyendo sus materiales de campaña y puede contraatacar con su propia publicidad negativa sobre la campaña de ustedes o amenazar con acciones judiciales para defender su nombre y reputación si piensa que las denuncias públicas de ustedes son falsas. La información debe ser precisa pero fácil de seguir. La gente tiene que saber exactamente qué acciones puede tomar para apoyar la campaña, ya sea boicotear un producto en particular, escribir a los directivos de la empresa o montar manifestaciones o acciones mediáticas frente a los establecimientos u oficinas de la empresa (véanse algunos ejemplos más arriba en la tabla de las páginas 22-26).

  • Estudios de Caso

    ‘Schtop tax dodging!’, campaña de ActionAid dirigida a SABMiller

    Estudio de Caso

    ‘Schtop tax dodging!’, campaña de ActionAid dirigida a SABMiller

    En 2010, ActionAid emprendió una extensa y detallada investigación sobre las operaciones de una empresa multinacional (SABMiller) y sus operaciones en seis países africanos, centrándose específicamente en un país africano (Ghana). Usando información financiera publicada, entrevistas con autoridades gubernamentales e investigación encubierta, ActionAid buscó mostrar cómo la segunda empresa cervecera más grande del mundo estaba eludiendo impuestos en África. Publicó un informe de sus hallazgos23 que recibió cobertura mediática en el Reino Unido e internacionalmente.
    El informe llamó a SABMiller a adoptar un enfoque responsable sobre la tributación, comprender y divulgar el impacto de la planificación tributaria y ser más ransparente sobre su información financiera. Para acompañar el informe, ActionAid produjo llamativos materiales de campaña con un simple eslogan (por ejemplo, posavasos
    de cerveza con la inscripción ‘SchtopTax Dodging’, haciendo juego de palabras con el nombre de una cerveza de SABMiller y las prácticas para esquivar impuestos) y lanzó una acción de correos electrónicos en su página web. Para captar la imaginación del público, ActionAid también inyectó un elemento humano a la historia. Presentó a activistas, por ejemplo, a Marta Luttgrodt, quien administra un pequeño puesto de cerveza a la sombra de la fábrica que produce la cerveza y paga una tarifa fija anual de US$47 en impuestos, La campañaTrace theTax Christian Aid ha estado haciendo campaña para generar conciencia sobre los miles de millones que pierden los países en desarrollo por la evasión y elusión tributaria de empresas inescrupulosas.
    La campaña llama al Consejo de Normas Internacionales de Contabilidad (IASB) a introducir una norma internacional de publicación de cuentas país por país que exija a las empresas que informen de las ganancias hechas y los impuestos pagados en cada país en que operan. El IASB es un organismo poco conocido pero muy poderoso con sede en el Reino Unido que diseña las reglas sobre cómo las empresas deben elaborar sus cuentas anuales. En todo el mundo más de 100 gobiernos tienden a convertir en ley sus decisiones. El IASB es financiado en parte por las ‘Cuatro Grandes’ firmas contables: PricewaterhouseCoopers, Deloitte, Ernest &Young y KPMG. En 2009, Christian Aid decidió focalizarse directamente en las Cuatro Grandes con una campaña de tarjetas postales y correos electrónicos. Hay pruebas que sugieren que esto tuvo un impacto significativo, pero se necesitaba más presión. Para aumentar el impulso de la campaña, Christian Aid decidió focalizar como destinatarios a los clientes de las firmas contables, los grandes nombres del sector privado. Se esperaba que su apoyo haría casi imposible que el IASB y las firmas contables dijeran ‘no’ a la publicación de cuentas país por país. En 2010, Christian Aid estableció contacto con los directores generales de las 100 empresas más grandes registradas en el Reino Unido (las compañías FTSE 100), pidiéndoles que llenasen una encuesta confidencial en línea sobre la publicación de cuentas Campaña UK Uncut En octubre de 2010, el gobierno de coalición del Reino Unido anunció drásticos recortes en los presupuestos gubernamentales y los empleos del sector público. En respuesta, muchos activistas acusaron al gobierno de recortar servicios y empleos mientras dejaba, en su opinión, que los bancos pagasen bonos y ciertas empresas del sector privado eludiesen miles de millones
    en impuestos. Un grupo de activistas —conectados no muy estrechamente pero movilizados enteramente mediante sitios de redes sociales y teléfonos móviles— seleccionaron dos destinatarios de su campaña bien conocidos por los consumidores británicos: Vodafone y El Sr. Philip Green, el propietario de Arcadia mientras que al lado la cervecería propiedad de una subsidiaria de SABMiller no paga ningún impuesto en absoluto.
    Al momento de escribir esto, es demasiado pronto para decir qué impacto habrá tenido esta campaña sobre SABMiller. Aunque la empresa reaccionó negativamente al informe de ActionAid, una reacción negativa no significa que el informe no habrá tenido ningún impacto. Más allá de SABMiller específicamente, es probable que el informe tenga un impacto sobre el sector privado en general de alguna manera, pues otras empresas se preocuparán de evitar una investigación similar focalizada en sus propias operaciones. En consecuencia, cabe pensar que la investigación de ActionAid sobre una sola empresa puede contribuir a un cambio en general en el pensamiento sobre tributación y responsabilidad social empresarial entre multinacionales del Reino Unido que coticen en bolsa.También podría tener también repercusiones sobre los organismos que regulan o supervisan las normas y prácticas de funcionamiento de las multinacionales británicas que cotizan en bolsa, tales como la OCDE, la Unión Europea y el gobierno del Reino Unido.

    La campañaTrace theTax

    Estudio de Caso

    La campañaTrace theTax

    Christian Aid ha estado haciendo campaña para generar conciencia sobre los miles de millones que pierden los países en desarrollo por la evasión y elusión tributaria de empresas inescrupulosas. La campaña llama al Consejo de Normas Internacionales de Contabilidad (IASB) a introducir una norma internacional de publicación de cuentas país por país que exija a las empresas que informen de las ganancias hechas y los impuestos pagados en cada país en que operan. El IASB es un organismo poco conocido pero muy poderoso con sede en el Reino Unido que diseña las reglas sobre cómo las empresas deben elaborar sus cuentas anuales. En todo el mundo más de 100 gobiernos tienden a convertir en ley sus decisiones. El IASB es financiado en parte por las ‘Cuatro Grandes’ firmas contables: PricewaterhouseCoopers, Deloitte, Ernest &Young y KPMG. En 2009, Christian Aid decidió focalizarse directamente en las Cuatro Grandes con una campaña de tarjetas postales y correos electrónicos. Hay pruebas que sugieren que esto tuvo un impacto significativo, pero se necesitaba más presión. Para aumentar el impulso de la campaña, Christian Aid decidió focalizar como destinatarios a los clientes de las firmas contables, los grandes nombres del sector privado. Se esperaba que su apoyo haría casi imposible que el IASB y las firmas contables dijeran ‘no’ a la publicación de cuentas país por país. En 2010, Christian Aid estableció contacto con los directores generales de las 100 empresas más grandes registradas en el Reino Unido (las compañías FTSE 100), pidiéndoles que llenasen una encuesta confidencial en línea sobre la publicación de cuentas país por país. Activistas de Christian Aid enviaron correos electrónicos ‘recordatorios’, por lo que finalmente muchas empresas respondieron. Sin embargo, muy pocas empresas respondieron en apoyo de las cuentas país por país.
    La campaña ha decidido ahora que sus activistas entablen diálogo con cuatro empresas FTSE que son marcas reconocidas en el Reino Unido y que tienen subsidiarias en los países en desarrollo. Cada una de las cuatro empresas seleccionadas es auditada por una de las Cuatro Grandes firmas contables específica. En las etapas siguientes, la campaña va a utilizar una variedad de las herramientas de campaña arriba mencionadas para movilizar a los activistas.
    Los activistas llamarán a estas empresas a manifestarse públicamente en favor de las cuentas país por país y pedir a su firma auditora que apoye también esta nueva norma. De este modo, la campaña mantendrá la presión sobre las Cuatro Grandes firmas contables y el IASB para impulsar normas contables mundiales que ayuden a los países pobres y sus ciudadanos a seguir la pista de los impuestos que se les adeuda. En este caso, la campaña pública será usada para persuadir positivamente a estas empresas a sumarse al impulso por una mayor transparencia tributaria, en lugar de hacer una campaña agresiva contra ellas. La campaña no es acusar a las empresas de esquivar impuestos, ni pide a las empresas que presenten cuentas país por país unilateralmente antes de que se introduzca una norma internacional. El objetivo es aprovechar el inmenso poder de algunas de las multinacionales más grandes del mundo para aumentar la presión política sobre las Cuatro Grandes y el IASB.

    Campaña UK Uncut

    Estudio de Caso

    Campaña UK Uncut

    En octubre de 2010, el gobierno de coalición del Reino Unido anunció drásticos recortes en los presupuestos gubernamentales y los empleos del sector público. En respuesta, muchos activistas acusaron al gobierno de recortar servicios y empleos mientras dejaba, en su opinión, que los bancos pagasen bonos y ciertas empresas del sector privado eludiesen miles de millones en impuestos. Un grupo de activistas —conectados no muy estrechamente pero movilizados enteramente mediante sitios
    de redes sociales y teléfonos móviles— seleccionaron dos destinatarios de su campaña bien conocidos por los consumidores británicos: Vodafone y El Sr. Philip Green, el propietario de Arcadia que abarca muchos de los principales establecimientos minoristas de ropa en el Reino Unido.Tomando las calles con carteles que acusaban de esquivar impuestos, organizaron sentones, piquetes y movilizaciones relámpago, e incluso pegaron con cola rápida las puertas principales de una gran tienda de ropa en la calle Oxford de Londres. Aunque sólo participó un grupo relativamente pequeño de manifestantes, esta acción directa atrajo enorme atención de los medios de comunicación, incluyendo la prensa financiera. Las primeras evidencias sugieren que estas protestas —las primeras en las calles británicas contra empresas que se cree esquivan impuestos— han causado conmoción en todo el sector privado.

    Diálogo de ONG con la empresa minera Vedanta

    Estudio de Caso

    Diálogo de ONG con la empresa minera Vedanta

    En 2007, las ONG británicas ACTSA, Christian Aid y SCIAF publicaron el informe conjunto Undermining Development? — Copper Mining in Zambia (¿Socavando el desarrollo? Minería cuprífera en Zambia), que cuestionó el historial de responsabilidad social empresarial de la empresa minera Vedanta. Esto fue seguido a principios de 2008 por una campaña de correos electrónicos que pedía al director general de Vedanta que asegurase que su subsidiaria zambiana Konkola Copper Mines no se opondría al nuevo régimen tributario minero del gobierno, que estipulaba que las empresas que operen en el país paguen niveles más justos de impuestos y regalías.También se enviaron miles de tarjetas postales y correos electrónicos a Standard Life Investments, uno de los mayores inversionistas de Vedanta en ese momento. Esta campaña dio lugar a una reunión entre representantes de ACTSA, Christian Aid y SCIAF y el director general de Vedanta. Varios días después de esta reunión, Vedanta apareció en público a confirmar que no impugnaría las nuevas medidas tributarias, lo cual era fundamental para Zambia pues su subsidiaria Konkola representaba alrededor del 50% de la producción de cobre en el país en ese momento. La combinación de presión pública y cabildeo privado fue enormemente eficaz en este caso.